lunes, 17 de septiembre de 2012

La Vitamina D

La vitamina D no es técnicamente una vitamina. Es el nombre dado a un grupo de pro-hormonas liposolubles (sustancias que son precursores de hormonas y que normalmente tienen poca actividad hormonal por sí mismos). Existen dos formas principales de vitamina D que son importantes para los seres humanos, son:
  •  la vitamina D2, o ergocalciferol, y
  •  la vitamina D3, o colecalciferol.
La vitamina D2 se produce de forma natural por las plantas, y la vitamina D3 es producida naturalmente por el cuerpo cuando la piel se expone a la radiación ultravioleta (en particular, la radiación UVB) de la luz del sol. Tanto la vitamina D2 como la vitamina D3 también pueden ser fabricadas comercialmente.

La vitamina D está involucrada en un número de procesos esenciales para la buena salud, incluyendo las siguientes:

  • Ayuda a mejorar la fuerza muscular y la función inmune.
  • Ayuda a reducir la inflamación.
  • Promueve la absorción del calcio en el intestino delgado, ayudando a mantener los niveles sanguíneos adecuados de calcio y fosfato necesarios para la formación ósea, la mineralización (incorporación de minerales para aumentar la fuerza y densidad de los huesos), el crecimiento y la reparación.

Salmón
El salmón es fuente de Vitamina D
La mayoría de las personas obtienen la vitamina D que necesitan a través de la exposición a la luz solar. También se puede conseguir a través de la dieta, pero muy pocos alimentos contienen naturalmente la vitamina D. Estos alimentos incluyen pescados grasos, aceite de hígado de pescado y huevos. Cantidades más pequeñas se encuentran en la carne y el queso. La mayoría de la vitamina D de la dieta proviene de los alimentos fortificados como la leche, zumos, yogurt, pan y cereales. Los alimentos fortificados y los suplementos dietéticos suelen contener vitamina D2 o vitamina D3.

¿Cuánta vitamina D es necesaria para la salud?

El Institute of Medicine of the National Academies ha desarrollado las siguientes ingestas diarias recomendadas de vitamina D (en el supuesto de que la vitamina D3 no se produzca en la piel por exposición al sol):

Edad                         Consumo mínimo recomendado de vitamina D
                (μg/día y UI / día)

Nacimiento a 50 años                  5 μg (= 200 UI)         
51-70 años                                10 μg (= 400 UI)
71 + años                                  15 μg (= 600 UI)
Embarazo                                   5 μg (= 200 UI)
Lactancia                                    5 μg (= 200 UI)
μg = microgramos; 1 μg = 40 unidades internacionales (UI)

Se recomienda que los adultos mayores, las personas con piel oscura y las personas con insuficiente exposición a la luz solar consuman suplementos de vitamina D o alimentos fortificados.

Las personas tienen más probabilidades de no obtener suficiente vitamina D que de consumir demasiada. Sin embargo, el consumo excesivo de cualquier alimento, incluyendo la vitamina D, puede causar efectos tóxicos. La exposición excesiva al sol no causa toxicidad por vitamina D.

¿Qué efectos tiene la deficiencia de vitamina D en la salud?

La deficiencia de vitamina D puede afectar al metabolismo normal de los huesos, lo que lleva a las siguientes condiciones:

  • Raquitismo (una enfermedad de la infancia caracterizada por huesos blandos y deformados debida a una escasa mineralización del hueso).
  • Osteomalacia (un tipo de raquitismo en adultos).
  • Osteoporosis (huesos débiles y porosos).
  
¿Es seguro tomar suplementos de vitamina D?

Es más probable que se produzca toxicidad de vitamina D a partir de una ingesta elevada de suplementos dietéticos que por una ingesta elevada de alimentos fortificados. Para la mayoría de los niños y adultos, el nivel máximo de consumo tolerable de vitamina D es de 25 μg (1.000 UI) por día para los menores de 1 año  y 50 μg (2.000 UI) por día para todos los individuos mayores de un año.

La toxicidad en el exceso de ingesta de vitamina D radica en el aumento de los niveles de calcio que puede conducir a calcinosis (depósito de sales de calcio en los tejidos blandos del cuerpo, como riñones, corazón y pulmones) e hipercalcemia (altos niveles de calcio en sangre). Los síntomas de la excesiva ingesta de vitamina D pueden incluir anormalidades del ritmo cardiaco, cambios en el estado mental, como confusión, dolor, conjuntivitis, anorexia, fiebre, escalofríos, sed, vómitos y pérdida de peso.


¿Cómo obtener suficiente luz solar para la síntesis de vitamina D y reducir al mínimo el riesgo de cáncer de piel?

Exposición al sol
Foto: Mark J. Sebastian
Aunque la gente obtiene parte de vitamina D de fuentes alimenticias, la mayor parte de vitamina D se produce en el cuerpo después de la exposición de la piel a la luz solar. Pero, a pesar de los beneficios conocidos y potenciales de la vitamina D para la salud, la exposición al sol aumenta el riesgo de cáncer de piel.

En general, la mayoría de los expertos creen que las personas deben seguir utilizando protección solar UV cuando los niveles son moderados o altos. Algunos investigadores afirman que breves exposiciones diarias a los rayos UV aseguran una adecuada producción de vitamina D, pero muchas variables (como el color de la piel, la latitud y la temporada) pueden afectar a la síntesis de vitamina D, por lo que estas recomendaciones han resultado ser polémicas. Otros expertos recomiendan los suplementos de vitamina D para evitar el problema del aumento del riesgo de cáncer de piel.


¿Reduce la vitamina D el riesgo de cáncer?

Un gran número de estudios científicos han investigado un posible papel de la vitamina D en la prevención del cáncer.

Los primeros resultados vinieron de los estudios de correlación geográfica que concluyeron que las personas que viven en latitudes meridionales tienen tasas más bajas de incidencia y mortalidad por un tipo de cáncer que las que viven en las latitudes del norte, debido a sus diferentes exposiciones al sol.

En estudios de laboratorio se trataron células cancerosas en cultivo con vitamina D y los resultados evidenciaron un posible papel protector de la vitamina D contra el cáncer, ya que la vitamina D promueve la diferenciación y muerte (apoptosis) de las células cancerosas ralentizando su proliferación.

En ensayos clínicos diseñados para investigar los efectos de la vitamina D en la salud ósea han sugerido que el aumento de la ingesta de vitamina D puede reducir el riesgo de cáncer. En un estudio participaron casi 1.200 mujeres sanas posmenopáusicas que tomaron suplementos diarios de calcio (1.400 mg o 1.500 mg) y vitamina D (25 μg de vitamina D, o 1.100 IU-una dosis relativamente grande) o un placebo durante 4 años. Las mujeres que tomaron los suplementos tuvieron una incidencia un 60 % menor de cáncer en general. Sin embargo, este estudio fue diseñado para medir la incidencia de fracturas, no para medir la incidencia del cáncer. Esto limita la capacidad de sacar conclusiones sobre el efecto de la ingesta de vitamina D en el riesgo de cáncer.

Es difícil separar los efectos de la vitamina D y el calcio, debido a las complejas interacciones biológicas entre estas sustancias. Para entender completamente el efecto de la vitamina D en el cáncer serían necesarios nuevos ensayos.

Pero antes de tomar cualquier producto natural para un problema de salud, consulte a su médico.

Fuente: National Cancer Institute